Venezuela inaugura nueva planta de extracción de oro en el Arco Minero del Orinoco

Prensa Minería/Karina Depablos.- Este viernes 2 de noviembre, el Gobierno de Venezuela inauguró la Planta de Procesamiento de Oro Sarrapia, ubicada en el sector Guacamayo del municipio Piar, en el estado Bolívar, como un esfuerzo que forma parte de la instalación de 54 plantas para ordenar el mapa productivo aurífero en el Arco Minero del Orinoco.

Durante una transmisión presidencial de radio y televisión, el ministro del Poder Popular para Desarrollo Minero Ecológico, Víctor Cano, anunció que esta planta tiene una capacidad instalada de producción entre 80 y 90 kilos mensuales de oro, por lo se convertirá en uno de los desarrollos industriales mineros de mayor envergadura en el estado Bolívar.

“Esta planta con tecnología de bajo impacto ambiental estará dedicada a la extracción de oro proveniente del material primario que entregan los trabajadores de la pequeña minería en el Arco del Orinoco. Esto es el resultado de los convenios suscritos entre el Estado venezolano y el sector empresarial para impulsar una actividad minera responsable. La inversión de este gran proyecto superó los nueve millones de euros”, explicó.

En tal sentido, Cano declaró que la planta Sarrapia trabajará con la técnica de lixiviación con cianuro, lo que permitirá el procesamiento de arenas auríferas residuales en un circuito cerrado, de forma menos invasiva con el ambiente y con la gente.

“Es una tecnología de fácil operación; la planta tendrá dos líneas de procesamiento, y estimamos instalar y poner en marcha una tercera línea de producción, generando alrededor de 150 empleos directos y más de 400 indirectos”, subrayó.

Alianzas y técnicas

En el análisis sobre las condiciones de adopción de nuevas tecnologías mineras, la ingeniera Adriana Sánchez, responsable de la instalación de la planta, dijo que “las operaciones de instalación de la planta duraron más de un año. Es un trabajo realizado con mucho amor, aplicando las mejores técnicas en ingeniería civil, mecánica, metalúrgica, pero sobre todo ambiental para conservar y preservar nuestra tierra. Es un gran logro para todos”, indicó.

Tras escuchar las palabras de los trabajadores de la planta, el presidente Nicolás Maduro instó a las autoridades del Motor Minero “a seguir ratificando, ampliando y fortaleciendo la alianza con la minería artesanal de Venezuela, dotándola de tecnología, y estableciendo una relación amigable con el ambiente”, tal como lo señala el Plan de la Patria.

Fotos: Jonnathan Gudiño

“El Arco, como programa de Gobierno, es necesario para transformar la minería en el país”

Prensa Minería/Martha Díaz.- “El Arco Minero del Orinoco, como política de Gobierno, representa la posibilidad real para transformar la experiencia minera al sur del Orinoco que tiene una historia de casi 200 años de deforestación y pérdida de biodiversidad. No hablo de la minería, sino del programa de Gobierno”.

Esta es la valoración expresada por el doctor en Ecología e investigador del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), Francisco Herrera, durante su participación en el foro “La huella ecológica: impacto de la minería, realidades y perspectivas”, como parte del ciclo de conversatorios denominado AMO Todas las Miradas, organizado por el Ministerio del Poder Popular para Desarrollo Minero Ecológico, a fin de construir soluciones a la realidad de la actividad minera aurífera que se ha venido realizando en el sur del país.

Para Herrera, el impacto ambiental que genera la extracción del oro es “altamente degradante”, ya que genera impactos severos en los ecosistemas y, por tanto, afecta la interrelación entre las comunidades y el ambiente.

“El planeta vive un momento crítico y para mitigar un poco la situación y hacer mayor justicia ambiental, se debe realizar una planificación territorial consciente y reflexiva de las áreas mineras. Por lo tanto, el Gobierno necesita incrementar la inversión en investigación científica e innovación tecnológica para minimizar el impacto ambiental, como resultado de la práctica minera”, expresó.

Durante su intervención, el investigador enfatizó que los daños ambientales de la minería son acumulativos, y solo con planificación y estricto control, se puede minimizar el impacto; por tal motivo: “Venezuela tiene la obligación de organizar la minería porque sus daños pueden ser irreversibles”, dijo Herrera.

Manifestó que la minería se ha convertido en un gran sistema económico que genera ganancias y beneficios a todo el país, pero insistió que trae consecuencias importantes en la población. En ese sentido, hizo un llamado a elevar la conciencia y la responsabilidad en el cuidado de la Tierra, y evaluar el porqué y el para qué se realiza la minería.

“Elevar la conciencia significa pensar para qué hacemos minería: ¿para satisfacer nuestras necesidades?, ¿o para satisfacer demandas de poderes imperiales? ¿Cómo hacemos para no ser esa periferia a la que se le ha asignado el rol de proveedora de materias primas?”, manifestó.

Como especialista en el área ecológica, recomendó tomar medidas rápidas y eficientes, como por ejemplo, acotar las zonas intervenidas, migrar a tecnologías mineras de menor impacto ambiental, como el paso del mercurio a la lixiviación con cianuro, ya que esta es una tecnología menos invasiva con el ambiente.

Fue tajante, sin embargo, al señalar que es necesario eliminar sin ningún tipo de flexibilización el uso del mercurio por los peligros que genera tanto al ambiente como a las comunidades mineras.

Primer paso: cambio cultural

La socióloga Clara Ferreira, durante su intervención en el conversatorio, destacó que cada estrategia que se desee aplicar en el Arco Minero del Orinoco debe necesariamente apuntar a un cambio cultural, con la finalidad de modificar la forma de relacionarnos con la naturaleza.

“Si seguimos viendo a la naturaleza únicamente para generar ingresos —modelo rentista petrolero ahora devenido en rentista minero— cualquier esfuerzo que hagamos resultará en vano”, comentó.

Ferreira insistió en que “debemos revolucionar nuestra relación con la Tierra, y en el Arco Minero del Orinoco, el Estado tiene el compromiso de construir un nuevo sistema de vida, en el que se valore lo social y lo ambiental”.

Otro punto de relevancia que se debe tomar en consideración, dentro del Arco Minero del Orinoco como Zona de Desarrollo Estratégica Nacional, es entender las representaciones que cada grupo tiene respecto al rol que desempeña. “Hoy cada grupo de interés en la zona mantiene su punto de vista inflexible, las representaciones grupales privan por sobre las de los colectivos sociales e incluso nacionales, por esto es necesario generar procesos de diálogo y negociación para lograr encuentros sin desestimar importantes particularidades”, subrayó la socióloga.

Desarrollan encuentro para evaluar avances de instalación de tecnologías mineras ecoamigables

Prensa Minería/Karina Depablos.- Más de 40 empresarios nacionales sostuvieron un encuentro con el ministro del Poder Popular para Desarrollo Minero Ecológico, Víctor Cano, para evaluar el avance de los proyectos de instalación de nuevas tecnologías mineras en el Arco del Orinoco.

Cano explicó que el objetivo del Ministerio y de la Corporación Venezolana de Minería (CVM) es hacer un seguimiento constante y permanente de todas las alianzas estratégicas que tiene el Estado venezolano con las empresas nacionales y extranjeras.

“Hoy estamos haciendo un seguimiento de los convenios suscritos con las plantas que procesarán material aurífero a través de la técnica de lixiviación con cianuro. Hasta el momento, tenemos 56 alianzas. Algunas están muy adelantadas: ya están produciendo oro en el AMO; otras están empezando; y otras van en el camino. La idea es estandarizar procesos para que todas cumplan con las normativas legales, ambientales, laborales y de seguridad”, expresó.

En este sentido, comentó que el Motor Minero continúa trabajando para aumentar la producción de oro de manera responsable con el ambiente, lo que permitirá generar mayores ingresos a la nación que se traducen en bienestar para el pueblo de Venezuela.

 

El titular de la cartera de minas agradeció, en nombre del presidente Nicolás Maduro, a todos los empresarios por creer en el Gobierno Bolivariano para impulsar la recuperación económica del país, a través de la inversión y la ejecución de proyectos mineros al sur del Orinoco.

“Vamos a hacer un diagnóstico de las plantas: qué les falta a cada una de ellas, por qué falta y cómo cumplir con alguna normativa. Queremos establecer todo lo que es reglamentario en cada alianza, con cada planta. Agradecemos a este grupo de empresarios que están dispuestos a invertir en una zona muy difícil. Ellos creen en Venezuela y apuestan por ella. Todos luchamos juntos para salir adelante”, señaló.

 

Fotos: Irwing Martínez

Estudios de impacto ambiental son una herramienta incuestionable de control minero

Prensa Minería/Karina Depablos.- En los últimos años, el Gobierno Bolivariano ha trabajado incansablemente para que todos los proyectos mineros que se desarrollen dentro del territorio nacional cumplan con las leyes y los reglamentos de preservación y conservación ambiental.

De acuerdo con Pedro Aguilera, ingeniero forestal egresado de la Universidad de Los Andes (ULA) y gerente de Estudios Ambientales en la empresa CVM Técnica Minera (Tecmín), el Arco Minero del Orinoco (AMO) nació con más de 50 estudios de impacto ambiental y sociocultural.

“Es imposible afirmar que el proyecto del AMO se implementó improvisadamente. En Venezuela los derechos ambientales están establecidos en la Constitución Nacional; toda actividad minera tiene que cumplir con los estudios de impacto ambiental y sociocultural porque está expresado en el artículo 129 de la Carta Magna. Se exige una autorización de afectación de recursos naturales y una de ocupación del territorio. ¡Es falso que no se ha hecho esto con el Arco!”, explicó.

Aguilera indicó que, antes de la creación del Ministerio del Poder Popular para Desarrollo Minero Ecológico, solo con la estatal aurífera Minervén, CVM Tecmín ya había participado en 25 estudios de generales impacto ambiental de la actividad minera, lo que comprueba que el Arco del Orinoco cuenta con la investigación necesaria para explorar, explotar y procesar minerales estratégicos, ya sea por la pequeña minería o por empresas nacionales y mixtas. Sin embargo, precisa que cada proyecto debe tener sus estudios particulares.

“No vamos a seguir permitiendo el modelo extractivista que había antes: que todo el mundo explotaba y le dejaba el pasivo ambiental al Estado. Ahora, si alguien quiere trabajar la minería, debe conocer cuáles son los procedimientos y cumplirlos. No han sido sinceros los ataques en contra del AMO, han dicho muchos disparates”, resaltó.

Pedro Aguilera, quien también es especialista en Estudios de Impacto Ambiental y en acciones de recuperación de áreas degradas por la minería, aseguró que el Gobierno nacional debe intensificar la delimitación de las investigaciones y procedimientos para preservar la biodiversidad al sur del Orinoco.

“Los límites los establece cada proyecto, dependiendo de si es pequeña, mediana o gran minería. Tenemos que hacer delimitación de cada proyecto. Por ejemplo, en gran minería pueden ser 18 mil hectáreas y con una pequeña mina alrededor de 4 hectáreas. Con los estudios de impacto ambiental se establecen las medidas que evitan, corrigen, mitigan y compensan las afectaciones que van a ocurrir cuando empiece un proyecto minero”, expresó.

Minería sí puede ser ecoamigable

Para el gerente de Estudios Ambientales de Tecmín, con planificación, orden y control sí se puede desarrollar una minería con bajos niveles de afectación.

“Se puede lograr el objetivo de menor impacto ambiental; pero, si no luchamos en contra del modelo anarquista anterior, no hay garantía de conservación de la biodiversidad para las generaciones futuras. La mayoría de los pasivos ambientales que hay en la región Guayana provienen de la actividad minera hecha con mercurio, no es con el Arco Minero del Orinoco. ¡Eso hay que decirlo!”, destacó.

Comentó que los nuevos proyectos mineros que se están llevando a cabo en Venezuela tienen una política racional, responsable y comprometida con la madre Tierra, en la cual todos los esfuerzos del Motor Minero se enfocan en la prevención de daños, devastación y contaminación.

“Necesitamos establecer límites claros y velar para que se respeten, la minería destructiva se expande si está desordenada. Para eso son los estudios, nos proporcionar todo tipo de medidas, sobre todo preventivas, para que los posibles daños de la minería se circunscriban a pequeñas áreas de desarrollo y no a grandes extensiones de territorio”, acotó.

Estudios con la pequeña minería

Tras las alianzas estratégicas firmadas entre el Estado venezolano y los trabajadores y las trabajadoras de la pequeña minería, la empresa CVM Técnica Minera ha duplicado su trabajo en materia de investigaciones ambientales y socioculturales, exigidas para las áreas a ser intervenidas por la minería en el Arco del Orinoco, y en la prestación de asesoraría técnica en el área de recuperación del ecosistema.

“En la actualidad, estamos trabajando en mediana y gran minería, tenemos 5 áreas o proyectos aprobados. Dos pertenecen a Coltán, en el municipio Cedeño del estado Bolívar; y dos plantas de lixiviación con cianuro en el municipio Piar; también tenemos el proyecto de la Empresa Mixta Siembra Minera, en el municipio Sifontes”, señaló Aguilera.

En cuanto a los proyectos en pequeña minería, el gerente de Gestión Ambiental de CVM Tecmín informó mantener reuniones permanentes con las comunidades mineras. “La premisa básica ha sido cero uso de mercurio. Estamos tratando de hacer concentración gravimétrica, porque es posible explotar y extraer el mineral y luego llevar ese material de los mineros a las plantas de lixiviación con cianuro para fomentar la adopción de técnicas menos invasivas con el ambiente. Si las personas que van a hacer nuevos proyectos mineros se ajustan a estos parámetros, llegará un momento en que desaparecerán las lagunas de cola”, añadió.

 

 

 

Foto: Archivo