Prensa Minería/Karina Depablos.- El presidente de la Misión Piar, Jorge Medina, aseguró que el decreto presidencial de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco (AMO) ha facilitado notablemente la presencia y atención integral que brinda este programa social desde hace 13 años.

Según Medina, el AMO ha permitido a los misioneros y a las misioneras de Piar reorganizarse para ampliar el radio de acción social de la política nacional, lo que ha permitido focalizar y concretar verdaderas políticas para satisfacer las necesidades reales de la población minera.

“El Arco Minero vino a poner orden a una realidad que había en los estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro. Hoy día, tenemos un rango de acción que se llama AMO y tenemos una responsabilidad política, social y económica con sus habitantes y trabajadores mineros. Es una tarea de la Misión Piar y del Gobierno revolucionario que esta actividad económica tenga el menor impacto negativo en el ambiente y en la gente”, expresó.

Durante su participación en el programa radiofónico En la bulla, Medina comentó que, actualmente, la Misión Piar tiene presencia permanente en tres estados (Bolívar, Miranda y Táchira), pero que incrementarán su labor de manera itinerante en vista de los nuevos proyectos mineros que emprenderán los gobiernos regionales.

“En Bolívar, tenemos desplegados a la mitad de nuestros trabajadores, por ser el estado con mayor tradición minera. Tenemos alrededor de 60 misioneros y misioneras de Piar. También tenemos a los chamberos. En Miranda, estamos enfocados en la minería no metálica y, en el municipio Lobatera del Táchira, trabajamos con la producción de carbón y fosfatos”, manifestó.

En tal sentido, indicó que el Motor Minero y la Misión Piar están cumpliendo con los lineamientos del presidente Nicolás Maduro de acompañar y apoyar cada proyecto minero que se desarrolle en las entidades, como ha sucedido con Cojedes y Carabobo.

“Las gobernaciones nos han pedido que nos incorporemos para la caracterización social. Estamos en expansión y reorganización en mesas de trabajo con el Gobierno nacional; la idea es que debemos tener presencia activa y contundente en cada estado donde se desarrolle un proyecto minero para que se haga de manera responsable y con la organización necesaria”, señaló.

13 años de arduo trabajo

Por su parte, Efraín Colmenares, director ejecutivo de la Misión Piar, comentó que, desde su fundación el 26 de septiembre del año 2005, este gran programa socialista ha atendido a más de 122 mil mineros y mineras, pero aclaró que el desafío es aumentar considerablemente esta cifra y expandir las zonas intervenidas.

Subrayó que la Misión ha ejecutado múltiples planes que incluyen la construcción de viviendas dignas, jornadas sanitarias, financiamiento de proyectos socioproductivos y deportivos, adopción de tecnologías amigables con el ambiente y la conformación de comunas mineras en el AMO.

“Uno de nuestros logros más grandes de la Misión Piar es la caracterización por medio del Registro Único Minero. Esto nos ha permitido determinar y calcular cuántos mineros hay en las 23 áreas establecidas para uso minero y cuántas comunidades hacen vida en esos espacios. En estos últimos dos años, hemos insistido en consolidar un sistema de acompañamiento al minero, la minera, sus comunidades y familias”, resaltó.

Asimismo, Colmenares declaró que el Estado venezolano ha hecho grandes esfuerzos para lograr un acompañamiento integral a las luchas por la dignidad del pueblo minero sobre todo, luego del decreto del Arco Minero del Orinoco y de las 23 áreas establecidas para esta actividad.

“Nosotros entendemos los problemas y las necesidades sentidas, y nos hemos esforzado, hemos realizado diagnósticos para identificar las necesidades reales, para crear planes y proyectos, para establecer verdaderas políticas con el fin de brindarles bienestar verdadero”, destacó.

Del mismo modo, explicó que el Arco del Orinoco ha permitido visibilizar todo el trabajo que se ha venido haciendo en materia de atención a la población minera, específicamente en la defensa y garantía de sus derechos y el reconocimiento de los mineros y mineras como sujetos sociales, políticos y económicos.

“Recordemos que fue con el AMO que hubo un empuje, el Comandante Chávez con su insistencia, su espíritu de visibilizar lo que estaba, lo que nadie quería ver, para él la minería era un frente productivo y ahora esto nos ha permitido salir adelante. Hemos alcanzado grandes metas y establecido espacios de articulación”, añadió.

De acuerdo con el director ejecutivo de la Misión Piar, el programa de atención integral a la familia minera está basado en cinco vértices; estos son: salud integral, sexual y reproductiva; formación, recreación y deportes; seguridad en el trabajo; acompañamiento técnico minero y proyectos socioproductivos.

“Entendemos que la minería tiene impacto en el ambiente. Nuestro reto es hacerla de manera amigable. Nos toca asumir el desarrollo amigable de una actividad económica que nos permite diversificar el sistema productivo nacional. Por eso son tan importantes estos cinco vértices de atención integral. Debemos impulsar políticas de prosperidad económica que respeten el ambiente y brinden bienestar real a la gente”, recalcó.

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