Venezuela ratifica prohibición de operaciones mineras en Canaima para salvaguardar patrimonio natural

Prensa Minería/Karina Depablos/Nerliny Carucí.- “Dentro del Parque Nacional Canaima está prohibida la minería. Es la decisión del Gobierno de Venezuela, en tiempos de Chávez y Maduro. Es definitiva y no la vamos a negociar”. Fue la confirmación unánime de las autoridades venezolanas en un copioso encuentro con la comunidad pemón de Kanaimö.
Las autoridades recalcaron que el Gobierno progresista del presidente Nicolás Maduro ha asumido la responsabilidad de controlar la actividad minera al sur del Orinoco, por lo que ha desplegado un plan cívico-militar para frenar y erradicar cualquier operación de minería ilegal ejecutada dentro de los 30 mil kilómetros cuadrados del Parque Nacional Canaima, declarado Patrimonio de la Humanidad desde el año 1994.
Una representación del Ejecutivo nacional, integrada por el ministro para Desarrollo Minero Ecológico, Víctor Cano; la ministra para los Pueblos Indígenas, Aloha Núñez; el ministro para la Cultura, Ernesto Villegas; el ministro para Ecosocialismo, Heryck Rangel; y el comandante estratégico operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb), A/J Remigio Ceballos; se reunió con líderes y voceros del pueblo pemón de Kanaimö, con el objetivo de establecer una agenda de trabajo conjunto para proteger y defender este parque nacional.
Durante el encuentro, el ministro Víctor Cano enfatizó que el Gobierno Bolivariano mantiene su compromiso para cumplir cabalmente con los lineamientos del quinto objetivo histórico del Plan de la Patria, de preservar la vida en el planeta.
“La prioridad del Motor Minero es proteger el Parque Nacional Canaima. Estamos evaluando con líderes del pueblo pemón diversas estrategias para frenar la minería en las áreas protegidas. No puede ni debe existir minería en Canaima”, expresó.
Cano explicó que el Estado venezolano va a tomar las acciones necesarias para neutralizar cualquier actividad minera fuera de las zonas autorizadas y delimitadas en la zona del Arco Minero del Orinoco (AMO).
“Este tema debemos mirarlo con mucho cuidado, con cautela; tenemos que esforzarnos para realizar las mejores prácticas con el objeto de preservar nuestros recursos naturales; pero, fuera de las zonas autorizadas, no está permitida la minería, y vamos a actuar para aplicar la ley. El Arco Minero se creó, precisamente, para cuidar las cuencas y la biodiversidad”, manifestó.
El titular de la cartera de minas se refirió a los pasos dados para garantizar la organización en el Arco, con el apoyo de los pueblos ancestrales: “Esta es la séptima reunión que se desarrolla con el pueblo pemón en lo que va de 2018. Desde 2016, hemos participado en 121 reuniones con los pueblos indígenas del Arco Minero”, dijo.
La única opción es preservar la Tierra
Al llamado del ministro de Minas, se sumaron las palabras que, con afecto y respeto, pronunció el ministro Ernesto Villegas: “Si nosotros practicamos una minería que no cuida el agua, estamos atentando contra el futuro”.
Para el embajador público de la cultura nacional, “el paisaje de Canaima es una bendición; pero, más que el lugar, el verdadero milagro está en su gente, que ha nacido y ha crecido por generaciones en este lugar. Sin ustedes, los indígenas, no estamos completos, no estaría completa Venezuela: los pemones son parte fundamental e insustituible del pueblo venezolano. Son las comunidades ancestrales, con su idioma, costumbres y tradiciones que forman parte imprescindible de nuestra cultura”, destacó.
Por su parte, el ministro para Ecosocialismo, Heryck Rangel, invitó a toda la comunidad de Canaima a redoblar su participación en el plan nacional para preservar la riqueza natural del parque, su flora y fauna,   catalogadas como únicas y excepcionales por la Unesco.
“Venimos a hacer planteamientos sinceros con participación. Esto es un parque nacional, y hay actividades que no son permitidas. Debo decirle al pueblo pemón que están en una realidad geográfica bien compleja; no queremos hipotecar el futuro de Venezuela”, declaró.
Por su parte, la ministra para los Pueblos Indígenas, Aloha Núñez, explicó que la comunidad de Kanaimö tendrá apoyo para reactivar áreas productivas de bajo impacto ambiental, como la agricultura, ganadería y, por supuesto, el turismo con participación activa de la comunidad.
“Hay opciones en la mesa, pero definitivamente lo que no es opción es que Canaima sea una zona minera. Necesitamos proteger nuestro territorio, nuestra tierra y a todas las familias dentro del parque nacional. Debemos escucharnos y tomar en cuenta cada planteamiento”, reiteró Núñez.
Pueblo pemón habla  
Un representativo grupo de líderes, voceros y habitantes de la población indígena de Canaima escuchó cada planteamiento y proyecto presentado por la delegación del Gobierno Bolivariano. Los habitantes de Canaima expresaron su intención de mantener su papel de “guardianes” de la biodiversidad del primer pulmón del mundo, “como lo han hecho por siglos”.
Gabriel Figueroa aseguró que, históricamente, la actividad económica de Canaima ha girado en torno al turismo, sin embargo, declaró que “la comunidad local de Canaima no participa directamente en la parte de comercialización y distribución del turismo, y eso es una debilidad. No queremos ser solo empleados; quiero hacer hincapié en esto, a raíz de la crisis económica aumentó la migración a las zonas mineras. Queremos que la comunidad forme parte accionaria de las operadoras turísticas, eso va a permitir mejorar las condiciones de vida y que el turismo tenga una dirección más amplia y estable”, manifestó.
Entre las voces que sonaron, la de Pedro Padrón, habitante de la zona, recogió aplausos masivos: “La verdadera riqueza de Canaima está en la superficie de la tierra, no en sus profundidades”.