Inces trabaja para fortalecer proceso de transformación de la minería nacional

Prensa Minería/Karina Depablos.- Según Wuíkelman Ángel, presidente del Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces), para cambiar el modelo de minería capitalista y devastadora que ha existido en Venezuela desde hace 200 años, es necesario desarrollar y fortalecer conocimientos científicos y tecnológicos que permitan elevar la productividad y mejorar la eficiencia de la producción en el sector.

“Como Gobierno, tenemos una responsabilidad muy grande. Estamos impulsando el proceso social del trabajo; es decir: la apropiación por parte de la clase trabajadora de las distintas variables de producción de bienes y servicios para satisfacer nuestras necesidades, pero sin destruir y devastar el entorno. Es tener conciencia plena de lo social y de la Tierra; y la Revolución Bolivariana ha generado todas las acciones posibles para poder incorporar lo social como prioridad, la humanidad en primer lugar”, manifestó.

Durante su participación en el programa radiofónico En la bulla, Ángel explicó que el proyecto del Arco Minero del Orinoco (AMO) ha puesto al minero y a la minera en primer plano, por lo que el Inces retomó, con fuerza, el proceso de formación en el área táctica y técnica de las zonas mineras para aprovechar el saber ancestral del pueblo y generar bienestar económico sin poner en riesgo el patrimonio natural.

“En los últimos tiempos, en el Inces, trabajamos con ese saber que lleva el trabajador. ¡Y vaya si alguien tiene un saber, es el minero y la minera!; promovemos la autoformación colectiva, integrada, continua y permanente. Sistematizamos esos saberes, con acreditación, certificación de esos saberes, mediante proyectos de formación y autoformación productiva. De esta forma, el Inces trabaja para fortalecer el proceso de transformación de la minería nacional; buscamos respuestas a las necesidades del pueblo minero”, declaró.

En tal sentido, aseguró que el Inces cree profundamente en la capacidad de debate y organización de los trabajadores de la minería artesanal, por lo que impulsan la formación en todos los niveles productivos que van desde el procesamiento, el tratamiento y la transformación de los minerales, de las piedras preciosas; hasta la formación técnica, que incluye el manejo de maquinarias pesadas para la excavación, perforación con palas, voladuras de minas, preparación de piezas de oro, tallado de diamantes.

“En primer lugar, está el nivel de conciencia de los propios trabajadores, del pueblo minero, ellos pueden señalar, con claridad, cuáles son los aspectos que deben ser cuidadosamente observados, tratados y modificados. Son los trabajadores los que mejor conocen de qué manera podemos reducir los daños a nuestro ecosistema. Con educación y formación, contribuimos a transformar el modelo económico minero desde las bases, desde el minero y la minera, hasta llegar a todo el Estado”, comentó.

Plan Chamba Juvenil Minera

Sobre la participación juvenil, el gerente general de Formación para el Trabajo, Richard Delgado, señaló que el Gobierno nacional ha creado una política muy acertada con la Gran Misión Chamba Juvenil, puesto que Venezuela cuenta con una población mayoritariamente joven dispuesta a generar un nuevo modelo económico.

“El papel que jugamos nosotros, en el Inces, es darle protagonismo a la juventud en los sistemas productivos. La Misión Chamba Juvenil propone una diversificación de las actividades para los jóvenes. En este caso, en el municipio Caroní del estado Bolívar tenemos un proyecto concreto: la conformación de las Brigadas de Jóvenes Promotores Sociales Mineros, cuyo objetivo es promover estos nuevos valores culturales en relación con el proceso social del trabajo en las zonas mineras con atención en la conservación de la naturaleza”, indicó.

De acuerdo con Delgado, con este programa, los jóvenes están fomentando una nueva cultura de la minería, inculcando una visión alejada de la simple y destructiva extracción, para incluir el término ecosocialismo que permitirá construir una nueva relación armónica con el entorno.

“Hay un elemento de interés que debemos poner en el debate, desde el momento que comenzamos a tener relación con la naturaleza, a transformarla para satisfacer nuestras necesidades, arrancamos también una carrera contra el tiempo, porque si desarrollamos procesos productivos que destruyen la naturaleza, esto afectará directamente el futuro de nuestras generaciones. Lo decía el presidente Chávez: no podemos continuar el rumbo que llevamos, debemos dar el salto de la dependencia petrolera hacia la diversificación. Eso comprende en sí, una relación sana con el ambiente”, enfatizó.

Fotos: Jonnathan Gudiño

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Chamos del Plan Chamba Juvenil trabajan, en cayapa, para germinar cultura minera responsable

Prensa Minería/Sabrina Cabrera.- Ciento veinticinco jóvenes de los municipios Piar y Heres del estado Bolívar se juntaron, este jueves, para acompañar los planes de atención social, económica, jurídica y de supervisión ambiental en cada una de las 23 áreas decretadas para uso minero en el Arco del Orinoco.

El acto de despliegue de este movimiento juvenil contó con la participación del presidente de la Misión Piar, José Ortiz, quien destacó que “estos jóvenes se van a incorporar en la atención integral de los pobladores de las áreas mineras para germinar un nuevo modelo productivo responsable con el ambiente y con el ser humano”.

Ortiz destacó que los chamberos dispondrán de acompañamiento integral de la Misión Piar y del Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces), desde una dimensión que no es solo pedagógica, sino de construcción política y social.

“Es un proceso de formación que les permitirá desarrollar, en cadena, nuevas formas de relación en el proceso social de trabajo y de responsabilidad social, de cara a la misión que tienen de acompañar un proceso de fortalecimiento de tejidos comunitarios y de empoderamiento en nuevas técnicas para construir un modelo minero responsable”, indicó.

La misión de los chamberos del Plan Minero incluirá atención de proyectos socioproductivos alternos a la actividad minera, de seguridad y salud en el trabajo, así como los procesos de reconocimiento y certificación de saberes de las comunidades locales y los pueblos originarios que viven alrededor de la mina.

“La garantía de la seguridad y la responsabilidad ambiental es central en el nuevo modelo de minería impulsado por Venezuela. En ese sentido, el acompañamiento de los chamos y las chamas de Chamba Juvenil tendrá incidencia en los vínculos que renazcan entre la gente y la naturaleza. La fuerza y la creatividad de la juventud venezolana serán claves en este proceso de transformación cultural”, dijo el misionero.

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