Prensa Minería/Karina Depablos.- Desde el año 2016, el Gobierno nacional trabaja para desarrollar un nuevo modelo de minería racional en el Arco del Orinoco, que cumpla con la premisa de dejar la mayor huella en lo social y la menor huella en el ambiente.

Para alcanzar esta ambiciosa visión, el Motor Minero ha establecido alianzas estratégicas con importantes centros de estudios del país, como el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), con el propósito de avanzar en la recuperación de las zonas afectadas, históricamente, por la actividad  minera y para crear nuevas e innovadoras tecnologías menos invasivas.

Saúl Flores, científico egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y responsable del Centro de Ecología, Ambiente y Agricultura del IVIC, explicó que se puede ampliar el horizonte productivo minero sin devastar la biodiversidad, ya que el país cuenta con la capacidad científica y los recursos para implementar medidas de restauración ecológica y para desarrollar tecnologías mineras ecoamigables comprometidas con la conservación del planeta.

“Nuestra responsabilidad, como científicos y como venezolanos, es desarrollar alternativas para que la minería disminuya su impacto. Aunque la presencia del hombre por sí sola es un factor perturbador en la naturaleza, podemos mejorar las condiciones de las actividades mineras y reducir los niveles de afectación”, señaló.

Durante su participación en el programa radiofónico En la bulla, transmitido por RNV Informativa, Flores informó que el IVIC y el Centro de Ecología, Ambiente y Agricultura han realizado grandes avances para poner en marcha varios proyectos de restauración ecológica y de aprovechamiento de los residuos industriales.

“Un proyecto muy importante es la utilización de residuos agroindustriales, de los desechos que quedan del procesamiento de materias primas. Reestructuramos estos subproductos y los hacemos funcionales. Por ejemplo, hemos podido demostrar que las cápsulas de moringa, cuando se muelen y se someten a un tratamiento térmico, son capaces de absorber el 98 % de mercurio disuelto en el agua. También, hemos probado que la moringa también funciona como desengrasante, y hemos trabajado con altas concentraciones  de otros metales como manganeso, cobre y aluminio”, detalló.

Ciencia con conciencia

El científico, con más de 35 años de experiencia en el IVIC, acotó que es imprescindible para el Estado venezolano desarrollar técnicas mineras que aprovechen los recursos naturales de manera consciente, respetuosa y con responsabilidad.

“Con ciencia, podemos generar procedimientos de bajo impacto. Podemos modificar las cosas con conciencia, sin destrucción. El conocimiento científico debemos usarlo para nuestro beneficio. Ahora estamos estudiando una nueva metodología para sustituir el mercurio usando el ácido cianhídrico presente en la yuca amarga; nosotros podemos extraer este ácido y usarlo para la minería. Esta tecnología particular ahorraría divisas, porque usamos nuestra materia prima. Es decir: la generaríamos nosotros mismos”, destacó.

Asimismo, Saúl Flores comentó que, durante mucho tiempo, en el país se aplicó una minería descontrolada, sin criterios ecológicos, que ha servido de excusa para la guerra mediática que se ha desatado en torno al Arco Minero del Orinoco; sin embargo, aclaró que se pueden ejecutar con eficiencia la recuperación de las zonas mineras y opciones de minería racional.

“La restauración ecología es una ciencia, una disciplina que se usa hace mucho tiempo. Es muy costosa porque se necesita de gran esfuerzo, pero debe hacerse por el bien de la humanidad. Cuando perturbas la naturaleza puedes regresar a una fase de recuperación, sí se puede hacer un aprovechamiento minero responsable. Debemos usar la sucesión natural; es decir, recuperar el área afectada usando especies autóctonas. Son técnicas que buscan la mayor satisfacción. Juntos podemos construir una economía que sirva a los pueblos y preserve la vida en el planeta”, resaltó.

Foto: Prensa Minería

Impactos: 37