Prensa Minería/Karina Depablos.- De acuerdo con Ronald Parra, ingeniero geólogo egresado de la Universidad Federal de Ouro Preto del estado Minas Gerais en Brasil, la producción de coltán generará mayores ingresos a la nación venezolana por ser uno de los recursos minerales más raros, escasos y mejor cotizados en el mercado internacional.

El coordinador de Valor de Proyectos Mineros del Ministerio para Desarrollo Minero Ecológico explicó que la inauguración de la primera planta de concentración de coltán en Venezuela dará un gran impulso a todo el sistema económico y productivo del país, puesto que el valor agregado que se adquiere con el procesamiento individual del niobio y el tantalio (componentes de coltán) elevará los costos de exportación en cada producto que salga del territorio nacional.

“La planta de procesamiento le da gran valor al mineral porque no solo vamos a exportar la materia prima sino que, en una primera fase, vamos a extraer elementos derivados que son excelentes conductores de electricidad, y tienen una gran demanda en la industria tecnológica. Lo más cotidiano que puedo mencionar son los teléfonos, en los microprocesadores, en los condensadores, hay un gran mercado”, declaró.

Durante su participación en el programa radiofónico En la bulla, el geólogo Ronald Parra aseguró que el precio del coltán venezolano sin procesar oscila entre 26 y 39 mil euros la tonelada; pero, con el tratamiento que se efectuará con el óxido de tantalio en esta planta ubicada en Ciudad Piar en el estado Bolívar, se elevará el costo a 157 mil euros la tonelada, un monto superior a los registrados en minerales mundialmente famosos como el oro y diamante.

“Cuando hablamos de minería siempre viene a la mente el oro y diamante, pero tenemos una gran riqueza mineral en todo el territorio. El coltán es uno de esas reservas minerales; se están haciendo trabajos de exploración para conocer cuántas reservas tenemos, pero los estudios geológicos nos dicen que la mayor reserva está en el área 1 del Arco del Orinoco. Allí está la mayor concentración del coltán, un mineral que no es común en la naturaleza, es muy raro. Somos privilegiados de tenerlo y debemos apuntar a su aprovechamiento racional y responsable”, dijo.

Responsabilidad ambiental y social

El coordinador de Valor de Proyectos Mineros, Ronald Parra, resaltó que muy pocos países del mundo producen coltán, por eso es necesario seguir invirtiendo en nuevas y mejores tecnologías para desarrollar en Venezuela una minería responsable que genere ingresos reales a la nación, sin sacrificar el futuro de la población y de la naturaleza.

“Uno de los mayores productores de coltán es el República Democrática del Congo, también tenemos a China y Brasil. Hay otros países africanos como Uganda que tiene buenas reservas, pero la diferencia es que los mayores productores explotan el mineral de forma devastadora, destruyen todo a su paso. Venezuela, por medio del Motor Minero, está trabajando arduamente para cambiar ese modelo extractivista, destructivo; para crear conciencia y construir un sistema económico estable que no dependa solamente de la renta”, enfatizó.

El especialista en Geología Ambiental y Conservación de Recursos Naturales subrayó que el procesamiento de coltán es menos invasivo con el ambiente, puesto que no se emplea ningún químico para su extracción, a diferencia del oro que emplea técnicas de lixiviación con cianuro.

“Estamos trabajando para que los ejemplos de países como el Congo no se repliquen en Venezuela. No permitiremos más devastación de la biodiversidad. Se ha venido trabajando mancomunadamente con los pueblos indígenas y las comunidades mineras. Acá, las decisiones se toman en conjunto. Yo veo que se acerca un gran apalancamiento productivo, así como se demuestra con el coltán; esto se va a replicar con otros minerales con tecnología criolla, vamos a diversificar la economía y vamos a generar estímulos para el agro y la industria nacional”, destacó.

Acotó que el impulso que ha dado el Gobierno nacional a los proyectos socioproductivos en las zonas mineras de Venezuela ha permitido recuperar las áreas que tradicionalmente fueron abandonadas, y ha generado grandes avances en la población minera que, luego de décadas de lucha y trabajo, “se siente visibilizada, escuchada y atendida por el Estado”.

Foto: Archivo